miércoles 30 de julio de 2008

En Serie: Paisajes del Dolor

Después de un tiempo de relax (que no abandono, por Dios… exagerados), vuelvo (me sigue costando hablar en singular, xD) a la carga, para comenzar a hablaros de un nuevo proceso creativo. Bueno, la verdad es que yo podría considerarlo de todo menos nuevo, porque me llevó varios años de mi vida, y no terminó hasta hace relativamente poco. La mayoría ya conocéis estas obras, porque han aparecido en Las Entidades’ Universe, blog de blogs, así que además de colgarlas aquí, intentaré aportar datos relevantes sobre cada uno, para que no sufráis una simple repetición del tema.

PAISAJES DEL DOLOR.

Me gustaría decir que la idea viene de mí, pero mentiría. Desde el año 2000 voy a unas clases que imparte la artistaza Natalia Villa. Ya he dicho en alguna ocasión que, si bien yo ya dibujaba desde antes de conocerla, fue Nata la que me hizo sentir verdadera pasión por el arte, la que me guió, me enseñaba todo lo que necesitara aprender y me apretaba las clavijas cuando me hacía falta.

Después de unos años, Natalia creyó que tenía que avanzar en mi evolución, apostar por cosas más personales. De ahí surge éste, mi primer proceso creativo. Barajamos temas relacionados con mi personalidad, como la soledad o la independencia, para quedarnos finalmente con el dolor. Con los paisajes del dolor. No sólo el dolor físico (es más, apenas pensábamos en el dolor físico cuando dimos con la idea), sino sobre todo con el mental. Los paisajes de desesperación que crea el dolor, que retuercen la mente, ahogan el sentimiento y atormentan el alma. Que te sumen en la soledad aunque estés rodeado de gente que te quiere. Que te impiden ver en muchos momentos la salida, la escapatoria que emborronan tus lágrimas. El dolor te aprisiona en una cárcel diminuta que desde dentro parece infinita. Algo así quería buscar con la pintura :p

Un proceso muy largo de abocetaje, muchos dibujos a grafito en los que intentaba huir de los tópicos…para luego pasar a las fotografías. El primer elemento que se había convertido en recurrente eran los líquidos, viscosos, orgánicos. Que les cuesta fluir, que se retuercen en el aire al caer, como ramas de un árbol. Un servidor y el todopoderoso Sir Christian pasamos una tarde muy entretenida en la azotea de Natalia, jugando con la manguera, o con el aceite de la cocina. Al final, de entre multitud de fotos, damos con un par que representan lo que buscábamos con el primer cuadro: líquido cayendo, transparente, pálido, con un fondo rojizo, típico de cualquier representación del dolor. Así, surge el primer lienzo.



"Paisajes del Dolor 1" Acrílico sobre lienzo

El resultado final, una vez viendo el cómputo global, queda algo flojo. Es decir, era un cuadro necesario, porque había que explorar esa vertiente, pero en cuanto a su potencia gráfica se descuelga del resto por su sencillez y desconexión con la temática del resto. El próximo sería más personal.

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